Perriverso de las emociones
Elige un perrito, una acción y que empiece el juego. Para reconocer, imaginar y poner palabras a las emociones.

Un poquito de psicología, juegos y creatividad.
Para llevar a casa, al aula o a donde haga falta.
La estantería
Aquí conviven juegos, imprimibles y materiales para casa o aula. Los gratuitos están a un toque.
Elige un perrito, una acción y que empiece el juego. Para reconocer, imaginar y poner palabras a las emociones.
Cuerpo, emociones y clima mental: una propuesta para escuchar lo que pasa por dentro sin prisas.
Los próximos materiales encontrarán su sitio aquí. Algunos serán gratuitos y otros de pago; siempre podrás verlo antes de elegir.
Son materiales para jugar y conversar, no para diagnosticar. Si un malestar resulta intenso, se mantiene en el tiempo o interfiere en la vida diaria, es recomendable consultar con un profesional cualificado.
De la cocina de Modo Madre · 3–8 años
Hablar de emociones no siempre empieza hablando. A veces empieza jugando.
♡ Enlace directo al juego para compartir

Vista parcial del material · Las láminas completas se descargan después.
GRATIS
PDF completo · Sin registro.
De la cocina de Modo Madre · Casa y aula
Una invitación a mirar cómo está nuestro mundo interior, sin respuestas correctas.

Vista parcial del material · Las láminas completas se descargan después.
GRATIS
PDF completo · Sin registro.

Hola, soy Nerea. ♡
Psicóloga, mamá de tres niñas y la persona que está detrás de esta casa.

Detrás de la puerta
Soy de las que normalmente tienen más ideas que horas. Siempre quise ser madre y hoy vivo el sueño de mi vida. Aunque hay noches en las que, cuando nadie duerme, me lo replanteo un poquito.
De niña dudaba entre la música, el dibujo, la pintura, la fotografía… y Psicología. Ganaron las ganas de entender lo que pasa dentro de nuestras cabezas. Pero mi parte creativa nunca se fue.
Trabajé durante años en selección y desarrollo del talento en el mundo de la moda. Y sí, soy de esas personas que hasta ponen bonito el desayuno. No para aparentar: la belleza cotidiana me da calma.
Después de separarme, con tres niñas, el tiempo contado y muchas emociones y sensibilidades que acompañar en casa —con la neurodivergencia llamando a la puerta— empecé a inventar materiales para nosotras.
Los dibujábamos, probábamos y nos divertíamos. Hasta que un día pensé: «¿Y si esto también le sirve a alguien más?»
Y aquí estamos. Nerea ♡
Estudié Psicología, con orientación clínica y educativa. He trabajado con infancia y familias en el ámbito del TDAH, el autismo y las altas capacidades, y he seguido formándome sobre estas últimas.
Me interesa que los materiales permitan jugar, conversar y aprender a niños con distintas formas de sentir, comunicarse y estar en el mundo. Sin partir de que exista una única manera correcta de hacerlo.

Ser madre no me quita puntos.
Y de esa idea, entre dibujos, psicología y vida cotidiana, nació Modo Madre.
El origen del nombre
Antes de ser madre, eso de «no te pongas en modo madre» me sonaba a reproche. Como si cuidar, preocuparte o emocionarte por tus hijos te hiciera menos interesante. Con el tiempo le di la vuelta.
Ser madre no me quita puntos. Y tampoco me quita todo lo demás que soy.
Primero empecé a crear juegos y materiales para mis hijas. Luego llegó la pregunta: «¿Y si los comparto?». Esta casa reúne lo que me apasiona: psicología, creatividad e infancia, sin separar la teoría de lo que sucede un martes cualquiera.
Aquí encontrarás recursos para familias y aulas, juegos, cuentos, metáforas, reflexiones y propuestas que iremos construyendo poco a poco. Para niños distintos entre sí y para adultos que también seguimos aprendiendo.
Modo Madre es el lugar donde mi parte psicóloga, mi parte creativa y mi parte mamá pueden jugar juntas.

Hay cosas que merecen una carta.
Las ideas de Instagram a veces necesitan más espacio. Aquí pueden quedarse un rato.
Primera carta · Para madres de verdad
Del tablón de cartas
Sobre la maternidad que vemos desde fuera y la que vivimos puertas adentro.
Hay una postal de la maternidad que todas conocemos, aunque nadie nos la haya enviado: una casa en calma, la merienda recién hecha, niños que cooperan y una madre que siempre sabe qué decir.
Luego está la vida. El vaso que se cae cuando ya vas tarde. Las ganas de llorar en el baño. La tarde preciosa que termina con un enfado por ponerse el pijama. Y nosotras, intentando que las dos imágenes encajen.
La postal enseña el resultado, pero no las horas, las circunstancias ni a quién le tocó sostenerlo todo para que esa foto existiera.
A veces confundimos el valor con la escenografía: queremos conexión y creemos que tiene que verse como una tarde de manualidades perfecta; queremos cuidar y sentimos que debemos poder con todo sin cansarnos.
Pero una conversación en el coche también es conexión. Pedir ayuda también es cuidar. Y una casa desordenada no dice nada definitivo sobre la calidad del cariño que hay dentro.
Cuando una comparación aprieta, quizá ayude preguntar: ¿qué me importa de verdad de esa imagen? ¿Y cuánto me cuesta intentar reproducirla?
No se trata de renunciar a las cosas bonitas. Se trata de no convertirlas en un examen.
Con cariño, Nerea ♡
Aquí iré dejando otras cartas. Algunas nacerán de publicaciones; otras, de preguntas que me acompañan desde hace tiempo.

Las ideas también necesitan salir a jugar.
Un pequeño tablón para ampliar propuestas, probar cosas y dejar sitio a lo inesperado.
Primera idea · Sin imprimir nada
Para probar una tarde cualquiera
Diez minutos, tres objetos y un montón de posibilidades.
Preparación: coged tres objetos que tengáis por casa: una cuchara, una pinza, una caja vacía… Lo que aparezca.
Ahora imaginad que estáis inaugurando un museo y nadie sabe para qué sirven. Cada persona inventa un nombre, una utilidad imposible y una pequeña historia para uno de los objetos.
Podéis preguntar: «¿Quién lo inventó?», «¿En qué planeta se usa?», «¿Qué pasaría si fuera gigante?».
Con peques más pequeños: basta con señalar, imitar o imaginar un uso nuevo. Con mayores: añadid pistas y dejad que el resto deduzca de qué objeto estáis hablando.
No hay respuestas correctas ni hay que terminar nada. Lo interesante es descubrir cómo una misma cosa puede mirarse de mil formas, y escuchar las ocurrencias de los demás.
Si acaba en carcajadas o en otra idea distinta, también habrá funcionado. ♡
Aquí irán creciendo más experimentos, cuentos, actividades y esas ideas que se me ocurren cuando debería estar haciendo otra cosa.